Ayer ví esta película que me tincaba por su origen (un aclamado libro infantil del mismo nombre: "Where the wild things are" o "Donde viven los monstruos") y su temática, y para mi deleite resultó ser una belleza. Terminé llorando a mares y Pablo se reía de mí porque aunque también disfrutó la película (sigue siendo un niño en el fondo, igual que yo) no entendía por qué ésta me causaba tanta emoción... yo tampoco estaba en condiciones de explicárselo muy bien, las emociones cuesta traducirlas en palabras, pero sabía que tenía que ver con todo el asunto de nuestras emociones en sí, con todo eso que cargamos dentro y que muchas veces no sabemos cómo expresar, lo que nos lleva a caer en actitudes "infantiles", que son, sin embargo, la forma más sincera que tenemos de comunicarnos... no esperamos dañar a nadie y aún así a veces lo hacemos, parece simplemente inevitable, pues en el fondo todos somos "monstruos", criaturas salvajes... No es que pretenda con ello justificar cada uno de los desórdenes en mi actuar, pero la película me hizo recordar que éstos forman parte del aprendizaje de cada uno y de la aventura que implica estar vivo...Finalmente y para terminar de recomendarles la película a ustedes posibles lectores de este blog, los dejo con una cita del autor del libro infantil que inspiró la película, Maurice Sendak:
"La fantasía es algo que ocupa la vida de los niños. Creo que no hay ninguna parte de nuestras vidas infantiles o adultas, en la cual no estemos fantaseando. Pero preferimos relegar la fantasía a los niños, como si fuera una tontería apta sólo para las mentes inmaduras de los pequeños. Los niños viven dentro de la fantasía y en la realidad, de una manera que ya no podemos recordar. Tienen un sentido preciso de la lógica de lo ilógico, y pasan con facilidad de una esfera a otra. La fantasía es la esencia de toda escritura para niños, como creo que lo es para la escritura de cualquier tipo de libro, para cualquier acto creativo, y tal vez también, para el acto de vivir."
Y sobre la base de esa lógica de lo ilógico los invito a fantasear, con el libro, la película o ambos... tal vez (es probable) no lloren tanto como yo... pero alguna fibra sensible les puede tocar... aunque sea meramente la estética... siempre queda la esperanza, inserta en todo artista que se precie de serlo, de que a partir de allí se logre un llamado a la ética... ¡y vaya que lo necesitamos en estos momentos! ¿no creen?

2 comentarios:
dos cosas:
M recuerda harto lo que dice Stanislavsky en su capitulo "El Sí mágico de los niños" en donde los pone como ejemplo para explicar la lógica de la verdadera actuación ( o sea creerse el cuento).
Y lo otro, es que creo que las fantasías surgen cuando uno es chico, y he llegado a pensar que el curso evolutivo de estas mismas en la adultés son las "utopías". Y como como Max, el niño de la pelicula, se deja llevar por su fantasía, cuando se es adulto, creo que es un entretenido movil dejarse llevar en la vida por un sueño, o una gran utopía. Creo que es una buena "idea"
Pablo/ alias Ramón Valdés
Acabo de leer el libro y me pareció hermosa la simpleza y la complejidad que puede tener la capacidad reflexiva de los niños, inevitablemente ligada a la fantasía.
Aquello de enfrentarse a sus monstruos en un tiempoespacio ajeno y a la vez tan parte de la realidad que lo impulsa a emprender este viaje que termina con una deliciosa recompensa.
Te estaré leyendo, me gustaría mucho que siguieras escribiendo de literatura infantil...a ver si con tu experiencia y comentarios voy más preparada al CILELIJ =D
Dónde puedo conseguir la peli??
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