martes, agosto 03, 2010

Mía

Algo te está pasando, tú no eras así, siempre tenías tanto que decir y hoy te quedas callada, el otro día te descubrí riendo detrás de la puerta, pensé que había alguien al teléfono, pero nada, y seguías riendo histérica, como aquella vez que encontramos ese cadáver, ¿te acuerdas? dijiste que reías de nervios, pero yo sabía que había algo extraño en esa risa, que no podía ser normal reír en esos momentos... pero eso hiciste, te reíste y luego te pusiste ese labial rojo tan lentamente que pude imaginar que lo disfrutabas maliciosamente, como se disfruta un beso clandestino.
Ahora estás durmiendo a mi lado y te ves tan serena que me da miedo despertarte, más bien intentar hacerlo y que no despiertes, que te hayas ido para el lado de los sueños, sumergida en tu cabeza alborotada. Estás despeinada y pienso que es curioso, antes solías peinar cuidadosamente tu cabello antes de dormir y recogerlo, hoy parece que se te hubiera enredado entre las sábanas, como aquella noche donde esta cama no parecía tener extremos ni salidas ¿recuerdas? la misma noche en que te dije mi secreto.
Escucho los ruidos de la calle y trato de imaginarme en un lugar diferente, contigo otra vez hablándome y riendo, contigo otra vez abrazándonos, dentro del auto tal vez o en medio de la carretera, ebrias y locas, putas y libres... y de nuevo somos dos y por fin eres mía, condenadamente mía y no este invento delirante de una mujer frente al espejo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

wow!

Melu dijo...

*****

Prozac Vencido dijo...

Buuuu, te amilanaste... =/

Prozac Vencido dijo...

Temo decirte que nada me ha llegado. Envíame tu correo mejor, y en cuanto lo copie, lo borro para evitar complicaciones de origen privado.