
Terminé la tesina, pensé que no llegaría a decirlo, pero ya está, lo dije y prácticamente puedo decir que estoy en paz. Fue un camino largo y dudoso, pero al final la resignación pudo más que el perfeccionismo ý la di por finalizada. No hice ningún descubrimiento, no dije nada nuevo, no leí nada demasiado complejo y terminé escribiendo algo que probablemente podría haber escrito cualquier joven de enseñanza media con algún atisbo de buena redacción. Pero no importa, nada de eso me importa ya, creo que si finalmente la reprobase por todas las fallas que cometí, no podría hacer más que aceptarlo en forma dócil y empezar a pensar en mi nuevo corte de cabello... Finalmente lo que realmente me importa es saber que pasé por todas las etapas que tenía que pasar en estos 4 años, que cumplí con los cursos que me exigían (bien, más o menos, mal y peor), que seguí la vida relativamente habitual de todo estudiante universitario, que tuve la suerte de estar en un curso y en una facultad con calidad humana increíble y que aunque no entablé relaciones muy cercanas con la mayoría, finalmente conseguí conocer a un par de personas maravillosas que hoy puedo contar entre mis más queridas amigas. Entonces me viene toda la nostalgia, el recuerdo de cada año, con sus cosas buenas y malas... el primer año, con ese temor de no saber y el entusiasmo que me daba ir aprendiendo... y entonces vino el acontecimiento más doloroso de mi vida, que pensé que acabaría con todo, pero no fue así, gracias al tremendo apoyo de mis queridas nutrias... luego el segundo año y ese nuevo encantamiento por el estudio, pero entonces tuvo que irse mi Palu querida y me tocó experimentar un profundo sentimiento de soledad... el tercer año y descubrir que pude conocer a otra Soledad que me dio nuevas fuerzas y muchas alegrías... y finalmente éste, el cuarto, lleno de dudas y miedos, definitivamente el más flojo académicamente, pero también el más enriquecedor, pues pude compartir nuevas experiencias junto a personas que no conocía y que nunca esperé conocer. Y recordando tantas experiencias no puedo más que ponerme sentimental, así que suelto un par de lágrimas... por todo lo que viví y que no volverá, tanto por lo que gané como por lo que perdí... No soy buena sacando cuentas y no pretendo hacer una lista de pros y contras de estos cuatro (largos y cortos) años, pero confieso que por todas las veces en que pensé que me había equivocado de camino hoy siento que no podría haber elegido otro, que para bien o para mal era esto lo que tenía que hacer, y si mañana llego a otro lado (o a ninguna parte), al menos guardaré de esta experiencia los momentos significativos, que me hicieron sentir que formaba parte de algo. Gracias a todos los que compartieron, de una u otra manera, esta experiencia conmigo, espero no haberlos molestado demasiado y que si algún día nos separamos o volvemos a encontrarnos, al menos guarden de mí un recuerdo amable.

3 comentarios:
hay varias canciones y novelas que hablan del tiempo que no volverá. laralá (8)
no se me ocurre ninguna de momento, y tampoco sería bueno al caso. mi referencia pop se me cae al piso después de haberme perdido el concierto de madonna. no tengo estándares ya, god!.
no te preocupes nena que no es la muerte, y bajo los techos alumbra el sol. verás que todo se nos abre terminando estos cuatro años (cinco en mi caso, que me eché todo ramo que quise este semestre xD)
y suerte en tu tesis (digámosle tesis, suena más boni haha), vamos a defenderla con ganas, dale?
and once more, with feeling.
;D
muack.!
tu partner travestido cibernético.
see ya.!
y ahora... ¿la pedagogía?
chaaaa, pero na que ver una despedida... si no te vay a liberar de mi tan facilmente
MUAJAJAJAJA (6)
(léase con risa de ultratumba)
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